27 de noviembre de 2009

¿Un mundo feliz?

Hace tiempo que siento que me ahogo, hace aún más tiempo que perdí las fuerzas...
Para seguir la costumbre, hoy también escribo para protestar, también perdí la esperanza de que mi inconformismo amainara, pero nada, ahí sigue; parece lo único vivo ya en mí.

No puedo parecer indiferente a la desgana y a la absoluta indiferencia que respiro cada día, no puedo alimentarme más de este aire contaminado... Me niego a fingir que todo va bien.
Este juego ha perdido todo el sentido que tenía simple y llanamente porque no entiendo las reglas. No concibo esta sociedad que pide que seas tu mismo ante cualquier circunstancia y sin embargo... te "prototipa"; estoy harta de vestir como el resto de la gente, de decir las mismas frases y coletillas de todo el mundo, y de pertenecer a estar raza de estúpidos empedernidos que todavía se creen libres...


Dadas las blancas fechas que se avecinan mi hastío está especialmente susceptible. Más que nunca durante el mes de diciembre la falsedad nos abraza en forma de... espíritu navideño. Sinceramente, me produce arcadas. No creo que pueda sorportar abrazos de pega, besos que se disipan en el aire, y deseos de paz que se desvanecen con el soplo de la cuesta de enero.
Qué extraño, el ser humano vuelve a su maldad habitual justo en el momento en que su bolsillo agoniza.
¿Sabéis lo más triste? Que yo también pasaré mis vacaciones haciendo compras, mandando felicitaciones rebosantes de hipocresía, deseando un próspero año nuevo y mostrando una amplia sonrisa; porque en este mundo ya no hay sitio para los diferentes.

Sólo puedo despedirme elogiando la locura, admirando la rareza.

Pero.. ya no hay aliento para luchar. La batalla está perdida. Y... ya se sabe quien escribe la Historia.


4 comentarios:

José María dijo...

Tienes razón en lo que comentas sobre todo en lo que concierne a estas fechas navideñas; a mí ya hace tiempo que estas fiestas no me gustan nada, nada...
Pero creo que hay razones y forma de manifestarse diferente dentro de esta siciedad etiuetada que nos ha tocado vivir. Lo que no se puede es sentirse derrotado; eso nunca.
Un abrazo

Manuel Amaro dijo...

Podría decir que la historia la escriben los que sobreviven, pero no es así.
Y si no, mira a Ana Frank.
La historia la escriben los que escriben.
Un abrazo!!!

Alea dijo...

No me hables de historia...! XD

Elogio de la locura dijo...

José María yo hace tiempo pensaba como tu, y en el fondo.. sigo pensando que hay solución pero.. veo cada dia como es la juventud que gobernará el presente y hay millones de razones por las q ser pesimista =)

Y Manuel creo q es obvio que quien escribe la Historia son los ganadores, los que pierden la batalla no tienen voz ninguna