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6 de julio de 2013

Marguerite Duras


Yo la recordaré siempre como una mujer violentamente libre y audaz, que encarnaba en ella misma y a tumba abierta –con su inteligente uso, por ejemplo, del libertinaje verbal, que consistía en su caso en sentarse en un sillón de su casa y, con verdadera fiereza, despacharse a gusto-todas las monstruosas contradicciones que vive el ser humano, todas esas dudas, la fragilidad y desamparo, individualidad feroz y busca del desconsuelo compartido, en fin, toda esa gran angustia que somos capaces de desplegar ante la realidad del mundo, esa desolación de la que están hechos los escritores menos ejemplares, los menos académicos y edificantes, los que no están pendientes de dar una correcta y buena imagen de sí mismos, los únicos de los que no aprendemos nada, pero también los únicos que tienen el verdadero coraje de exponerse literalmente en sus escritos –donde se despachan a gusto- y a los que admiro profundamente porque sólo ellos juegan a fondo y me parecen escritores de verdad. 


Enrique Villa-Matas en París no se acaba nunca

1 de septiembre de 2012

Septiembre


Ya nadie lee la programación de la tele,
ni hace los crucigramas,
ni mira las necrológicas.

Nadie reza para que las cosas salgan bien,
porque ya no hay a quien rezarle,
casi nunca.

A veces voy a la iglesia en la que crecimos y me siento en los bancos de la izquierda, como antes.
Solamente por respirar tranquila, casi ausente, durante un rato.

Siempre me hacías reír cuando el cura no miraba.
Agachábamos la cabeza y, casi llorando, disimulábamos  los ataques de humor,
hasta que alguien nos amenazaba con un buen castigo si no nos comportábamos.

Recuerdo el día que me dijeron que te ibas.
Ni siquiera viniste tú a darme la explicación que merecía ese acto despreciable de dejarme sola entre tanta mente inmóvil.
Creo que ese fue el día en el que crecí de golpe todo lo que tenía que crecer los cinco o seis años que vendrían detrás.

Eras el mejor jugador de fútbol de todo el pueblo y el motivo por el que una buena proporción de lo que soy ahora, conserve los colores cálidos, la parte al sol del patio, las canciones de autobús,
que entonces éramos.

26 de febrero de 2012

Diseñaje

Convergen ahora la primavera y el miedo.

De los aviones que sujetan el aire,
sólo nos llega el zozobrar escanciado de la envidia,
de sus alas, la mortalidad,
de sus cristales, el vaho de los niños revoltosos,
como éramos nosotros cuando decíamos adiós a los que volaban,
mientras agitábamos las manos y la inocencia.

De las antenas de las casas nos quedamos el cimbrear silencioso para la hora de la siesta.
Con sus costillas nos hacemos jaulas medianas y cremalleras de abrigos.
Del humo, el gris.
De las tejas, el valor a la altura.

El cielo, la luz y el limonero
también se ven desde nuestra ventana,
pero nunca hablamos de ellos, ni los cambiamos, ni los escondemos tras la espalda.
Porque el cielo, la luz y el limonero,
ya estaban, antes del miedo y la primavera,
ya estaban, antes del temblor y del comienzo.
Ya estaban.
Y no nos pertenecen los márgenes de la vida.

30 de enero de 2012

Demasiado tarde. Ya no aceptamos quejas.

Me aterra hasta límites incalculables que la sociedad necesite en todo momento un malo sobre el que descargar su culpabilidad.
Hace unos meses hablábamos aquí de relativizar la figura del mal encarnado en la que se había convertido Bin Laden.

Hoy vamos con otro malo. El nuevo malo oficial mundial. Los bancos. Ahora les toca a ellos.




"Ellos son los verdaderos artífices y detonadores de la crisis, los culpables de que millones de familias estén con el agua al cuello y de que el mundo desarrollado, tenga un resbaladizo pie suspendido sobre el abismo".

¿De qué os quejáis, de qué os sorprendéis o de qué os escandalizáis? Un banco es una empresa, cuyo primer y único objetivo (como empresa que es) es maximizar el beneficio y minimizar los costes. Tal y como dicta el mercado, el sistema y la teoría económica.

Vale. Ese parece ser el problema, ¿no?
Os habéis planteado que los bancos no están regidos más que por personas como tú y como yo. Que tienen su familia, sus amigos y que tuvieron las mismas aspiraciones que tú. Ganar un buen sueldo, por ejemplo. De acuerdo.

¿Por qué nos quejamos ahora que no nos dan lo que queremos? Nos molestan cuando nos quitan el caramelo que tanto rechupeteamos en el pasado sin importarnos lo pernicioso que pudiese llegar a ser para nuestro dientes.
Pero entonces, solo nos importaba el sabor, no el azúcar.
Ahora, que todo no va a nuestro favor, nos quejamos. Claro. Antes no lo hacían mal, pero ahora sí. ¿Quién iba a quejarse en época de bonanza cuando te daban todo el dinero que pidieses por tu boquita sin pedirte apenas nada a cambio? Pero ahí, nadie abrió el pico. Preferíamos poner la mano.



¿No os dais cuenta que este sistema del que tanto renegamos (ahora) no es más que una extrapolación exacta de nuestra condición humana? Porque el humano, os moleste o no, es egoísta y pueril.
Todos los que hacen cola para comprar un boleto de navidad no es más que un ejemplo de lo que somos en realidad. Esa ambición absurda de buscar el dinero, por el dinero, de confiar nuestra felicidad en tener más que el vecino nos ha llevado a este extremo del precipicio donde la respiración se nos entrecorta.

Resulta que estamos en el punto justo al que hemos querido llevar la situación. Pero claro, es mucho más fácil quejarse cuando las consecuencias ya están encima al borde de partirnos los hombros.


No tenemos más que el sistema que nos merecemos.

Hay algo mucho más urgente que reformar, antes que el sistema financiero.

5 de noviembre de 2011

Cielo raso

Cuando la claridad me atropella los pulmones al abrir la ventana, me cambio el reloj de muñeca para no olvidar la voz,
que se desorienta por la noche.
Él nunca llega a tiempo para amainar la tertulia de bostezos,
y los cuadernos de tachones y desvíos amenazan eternidad a pie de página.

Justo antes del timbrazo del cartero, vuelvo a inventarme su nombre y el tren en el que nos conocimos. Me invento sus manos y su ritmo.
Imagino que se cierran un ratito las cortinas y recorre el braile de mis lunares mientras pasa el día.

La mayoría de los despertares ponen en entredicho mi tiempo de consciencia,
pero el olor a nuevo de la calle, suele convencerme del invierno y de la fragilidad de las certezas inventadas.
Como si fuéramos a llegar a alguna parte siendo armaduras vacías...

16 de julio de 2011

Maneras de vivir


Es imposible cerrar los ojos e imaginarse sin nada, en la absoluta simpleza del desnudo, nada alrededor,nada a lo lejos, nada. Nadie, excepto uno mismo.




El primer lugar del planeta en el que estuvimos fue una sala de partos llena de tecnología y gente con las manos grandes y la voz fuerte. Escribimos con lápiz y no
existían los tachones sino gomas de borrar. Nos obligaron a usar bolígrafos y a tapar los errores con pintura blanca que nos delataba al trasluz y en las clases había gente. Había gente en las calles y al otro lado de los teléfonos. Había gente en las revistas y en los textos que exhibían los periódicos que los padres leían a la hora del desayuno.
Nos pusieron ropa, como otra capa de la piel frágil con la que nos soltaron al mundo. Nos regañaban si nos levantábamos la falda o nos quitábamos la camiseta. No nos dejaban tirarnos al suelo ni desentendernos de la gravedad. No nos dejaron jugar a la pelota en la calle porque había coches y malas personas. Lo adecuado era memorizar el número de teléfono de casa por si nos perdíamos.
Nos recogían de los cumpleaños antes de que quisiéramos irnos, nos acostaban antes de que tuviéramos sueño y nos contaban cuentos de princesas con nov
ios, dinero y madrastras.

Estamos traumatizados.

Algunos se quedaron gilipollas y no se supo nada más excepto algunas fotos en el cuarto de baño que subieron a tuenti. Otros se volvieron modernos, consumistas y mudos.
La mayoría siguieron sin tirarse al suelo y sin jugar a la pelota. Pero algunos granujas nos volvimos sacando la lengua, decidimos donde queríamos vivir, qu
é queríamos aprender y con quién queríamos compartir nuestros chistes malos.Lo hicimos, lo hacemos. Fracasamos cada tres por dos y esa es la señal de que estamos haciéndolo de puta madre. Alomejor no llegamos a la NASA, ni al Triodos Bank, ni al New York Times, pero vamos a reirnos mucho mientras pensamos que podemos conseguirlo, vamos a compartirnos y a llenar la nevera de imanes-souvenir. Pero además vamos a apreciar los días que nos apetezca estar solos y hablarnos y entendernos y amarnos los días que nos sintamos guapos y no mirarnos al espejo cuando no nos de la gana. Lo de que la gente esté en el mismo mundo que nosotros es circunstancial.




Yo vivo, hoy. Es lo más absoluto que puede pasarme. Si te vienes a pisar charcos te incluyo en mi "nosotros"
Si nos queremos sentir libres, terminaremos siéndolo. Será nuestra manera de vivir.


21 de mayo de 2011

15-M y lo que no es 15

Hace unos días comenzó un verdadero MOVIMIENTO reivindicativo por parte del amplio colectivo de ciudadanos del mundo indignados por la dirección que éste lleva. Al principio parecía otra de esas manifestaciones antisistema sin trascendencia real, pero hoy, seis dias después de las primeras pancartas, el pueblo sigue reunido en campamentos improvisados donde se debate, se habla, se escucha, se comparte y se aboga por una democracia efectiva que termine con el caos clasista y capitalista que nos vacía los bolsillos y nos cose la boca.
La organización y el carácter pacífico de esta iniciativa, es de una rotundidad brutal. Las miles de personas que anoche ejercían su derecho a la manifestacion en la plaza del Carmen de Granada son un claro ejemplo de que no hay mejor manera de buscar la felicidad y la armonía social, que por medio de la unión simbiótica de todo un pueblo.
El cuerpo de la policía local ejerce su trabajo y está alerta ante posibles situaciones violentas que algún individuo, ajeno a la filosofía de este movimiento, pudiera provocar. Pero nosotros, respetando y cumpliendo todos y cada uno de los artículos de la constitución española, permanecemos en la calle, con un micrófono a disposición de todo aquel que tenga algo que decir y con la única intención de conseguir que toda una ciudad o incluso todo un país hable a la vez, para que las personas trajeadas que están al cargo de garantizar la armonía social se den por aludidos y se planteen si lo están haciendo del todo bien...

No estamos a favor de ningún partido, no defendemos el voto en blanco, tampoco la abstinencia. La única explicación al hecho de que estas acampadas estén cercanas a los días de las elecciones municipales es para conseguir una mayor repercusión, para que se unan esas personas que desconocen los principios de la acampada, para que esto se convierta en algo grande, como de hecho estamos consiguiendo y para que la infinidad de ideas que se proponen a través de los micrófonos sean ejemplos concretos de lo que TODOS queremos para un mundo más sencillo y más agradable.


Esto es DEMOCRACIA.

2 de mayo de 2011

Geo-maniqueísmo internacional.

Hacía tiempo que no me sentaba frente al teclado ante una gran noticia a nivel mundial. Supongo que faltaba esa escena de cinismo mundial. A media mañana las imágenes del presidente de los Estados Unidos asaltaban las televisiones. De forma simultánea, mi timeline de Twitter hervía con los punzantes y acertados tweets y retweets de aquellos a los que sigo.



Este señor de corbata, tan correcto y bien vestido cuenta, como logro, la muerte del enemigo público de Estados Unidos y en general, del mundo occidental.


Horas después veo las celebraciones y oígo las felicitaciones, de atención, presidentes democráticos.
Y nos sueltan que es un gran paso para la paz.

Bienvenidos al cuento del malo malísimo, Usama Bin Laden líder de una de las más peligrosas organizaciones terroristas y al superhéroe Barack Obama, el salvador de occidente, juez del mundo y defensor a ultranza de la Paz.



Pero, ¿esto qué es? ¿Política mundial o un cómic?
Perdonen que os desilusione pero NO. El mundo no está hecho de buenos y malos.

Bin Laden no es el malo malísimo, ni Obama el
salvador. Por supuesto que lo de Osama no tiene nombre, por supuesto que no. Es imposible, repito imposible, a este animal que se ha llevado con su vida, 3000 vidas inocentes. Vale, pero ahora miremos al otro lado. Juzguemos con justicia. Con toda la imparcialidad posible sabiendo que "el villano" es un terrorista. ¿Somos conscientes de cuántas muertes habrá firmado el señor de traje bajo cuerda? Que un Nobel de la Paz asesine y encima se le celebre, me parece una broma de acentuado y descarado mal gusto. Nadie ha enjuiciado, en cambio, cuántas muertes llevan los presidentes mundiales a sus espaldas con las ventas de armas, con las intervenciones militares, o con marcas internacionales de salvación como "la gloriosa" guerra de Irak.

Vivimos en una cuento de cómic de buenos y malos, porque interesa. Interesa que nuestras ajetreadas vidas sigan bajo la tranquilidad de las armas nucleares de occidente y de unos señores muy majos con traje y chaqueta que están
dispuestos a salvarnos. Porque para que ellos sigan adelante con su deplorable gestión del mundo interesa que haya verdugos mundiales para justificar su mano izquierda.





Es que hay que ver lo que hay que hacer para llevar un poquito de petróleo a casa, ¿eh? Porque en el "contrato" de presidente también se firma la letra pequeña del lobo con piel de cordero siempre sonriente. Al fin y al cabo, ser el jefe de la manada conlleva mancharse las manos de sangre; siempre con discreción, claro.

27 de abril de 2011

Día 135

Que amanezca ya si va a amanecer porque no pienso quedarme toda la noche esperando.
Y mira que yo soy paciente y miro el reloj tan a ratos que se me olvida en qué mano lo llevo, pero aunque la rutina sea efímera en Granada, estoy tranquila y no me gusta.
Antes salíamos a la calle, siempre íbamos por la mala sombra. Nos acostumbrábamos a arrollar de lleno las anécdotas para que no se nos aburriera el diafragma. Cada rinconcito nos insultaba e inventábamos debates sobre las cosas estúpidas de la vida.
Ahora todas las cosas son estúpidas y se dan por hecho.
Las semanas desvocadas enseñan y cansan.
No hay mucho que esperar de las calles llenas de gente, excepto las miradas diarias de los mismos, en los mismos cruces, a la misma hora, en los inoportunos semáforos en rojo.
Todos los dias terminan con algún acordeón moribundo que rumia la canción predecible y cansina a descompás con el trajín de Puentezuelas.
Vuelvo a llamarte, echo de menos tu voz.  Menuda idiota....


-"Hoy es siempre todavía,
Toda la vida es ahora.
Ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos.
Porque ayer no lo hicimos,
porque mañana es tarde,
Ahora."- Me dices-.




18 de enero de 2011

Se va...sin intenciones de volver.


El tiempo pasa y tras su galope siento que lo pierdo. Que se me escapa entre los dedos. Sobre su lomo me dejo llevar sin saber hasta donde. Su paso me parece acelerado, nervioso, decidido…
Las horas se deshacen dejando la luz del remordimiento, retorciendo en cada manecilla la desdicha del que no es feliz pero tampoco infeliz, del que mira al vacío con mirada perdida y no consigue responder por qué?
Revolviendo la existencia en una carrera de ecuaciones nacidas contrasentido. En la que arrastro mis pies bajo el barro del paso de los días.

Sigo preguntándome a dónde me lleva. Y por qué va con tanta prisa. (Y si habrá o no un descanso para recuperar el aliento) El viento me pide respuestas, mientras que por la velocidad, únicamente puedo mirar al frente.
Marioneta del sinsabor estridente que aún golpea mi orgullo. Ese que me insulta cada día al ver que aquí da igual adonde quieras ir, lo que importa es llegar antes que los demás. Incapaz de diferenciar la rutina de la repetición, la calma con la trampa de la conciencia o el aire puro del viciado humo.

Porque no hay túnel y todo parece luz al final. De la travesía dicen que la mayoría es tragar polvo e intentar no despertar a la envidia con diferencia. Sonreír mientras agonizas y llorar cuando te sientas el mejor.

No se permite más alarido que la queja y la medida de la daga se deja a los ojos de cada uno. Aquí, la mediocridad se premia y la ebriedad del ignorante se venera si se mezcla con hielo predecible, de prototipo simple y espíritu escuálido.



Al lugar donde más deseo llegar y donde más temo no alcanzar se escapa… y apenas puedo ya decidir.
Aunque las riendas sigan en mi mano.
Si, al menos, pudiera definir qué es vivir y qué sobrevivir.

Ahora que he perdido el mapa, todo se hace un poco más difícil.









6 de diciembre de 2010

El mundo no es como te lo pintan...




Lo siento, tengo que advertirte...

Mira hacia las multitudes,
¿las ves?
Genial, eso quiere decir que tu estás fuera.



Tú estás aquí solo y el único protagonista eres tú.


Te darás cuenta pronto, porque van a intentar hacerte sentir secundario















Te darán de lado


Y entenderás que lo que buscas está en ti.


Habrá días que no entiendas nada y quieras desaparecer, días que no te encuentres las fuerzas...


 Habrá días en los que sientas que tú pasas por la vida, pero que la vida no pasa por tí...


Tendrás total libertad de cabrearte, de gritar con todas tus fuerzas...



Pero te pido que de vez en cuando cierres los ojos y te concentres en hacer hielo toda el agua de tu cuerpo...


Sólo así serás tan fuerte como para recordarme todo esto, cuando a mi ya me hayan vaciado.

5 de octubre de 2010

Kilómetros.


Sábado, 25 de septiembre de 2010.


Hoy, mi vida acaba de ponerse patas arriba para enfrentarse a una nueva etapa. Una nueva vida que renace de las cenizas de aquella que acabó hace apenas unas horas.

Quiero, de hecho, deshacerme de tantas cosas del pasado, que me pregunto si realmente quedará algo a salvo tras la quema. Pero es que, mientras hacía un repaso, has aparecido.
Impacientando mi conciencia. Haciéndome culpable de que esta nueva vida me haga olvidarte.De que, quizás, encuentre a alguien mejor. Alguien que me devuelva todo aquel amor que expiran mis pulmones cada vez que a cualquiera de mis neuronas se le ocurre hacerte protagonista de mis divagaciones.

Tengo miedo a que haya alguien mejor que tú. Sí, tengo miedo a obviarte.
Son tantas noches volviéndole la cara a otros asuntos, para dedicarte el tiempo que me permito como dulce de una severa dieta... Muchas de las veces más de lo acordado con mi yo cuerdo.

Mucho miedo a que exista alguien más perfecto que tú. ¿Pero… no consiste tu perfección en tu propia definición?
El nombre y apellidos de virtudes y defectos que te hacen único.

Eso es… único. Probablemente sea eso lo que me da miedo, saber que no encontraré a nadie aquí como tú. En definitiva, que no voy a encontrarte.
A lo mejor es miedo a tenerte un poquito más lejos para ceder al chantaje de las distancias, teniendo así una excusa para dejar que te vayas. A probar suerte en marcas de imitación.

Será, definitivamente, que ahora que estando un poquito más lejos se ha abierto un abismo entre nosotros y me da miedo encontrar únicamente recuerdos en esta parte del desastre.




Kilómetros que lloran recuerdos.


20 de septiembre de 2010

Menudencias

La calma inusual que tenía el mar aquel día me tenía absorbida y no me había dado cuenta de que la aguja de mi reloj había dado ya casi una vuelta completa. El libro seguía allí en mis manos, abierto por la misma página aburrida que me incitaba a cerrarlo por hoy. Pero no leía.
De vez en cuando, alguien arrebataba durante unos pasos la soledad de la playa de un noviembre que empezaba a hacerse notar. Bajo mis manos hundidas en la arena, la Tierra estaba quieta, absolutamente quieta y fría.


















Aún nos quedan trozos de planeta sin descubrir, seguimos sin explicación ni remedio para cientos de errores del cuerpo, del envase que nos soporta, todavía.
Podemos llenar las calles de farolas cegando las luces del cielo y cuando el sol nos grite, podemos evitarlo.

Nacemos, vivimos, morimos.... A veces no en ese orden. Seguimos escupiendo a la tierra y no es más que escupirnos a nosotros mismos.
Nos destruimos como más nos apetece y no está nada mal. De hecho, La Tierra podrá vivir sin nosotros. Sin embargo, nosotros no podremos vivir sin la tierra

¡Pero qué más da!  Ya lo pensaremos cuando nos aseguremos de que el dinero es indigesto.



14 de septiembre de 2010

Capítulos incompletos

-¿Has decidido ya que va a pasar con tu destino universitario?
-Pues no he tenido tiempo ni para pensarlo, pero ahora que me lo recuerdas, ¡GRANADA!


Ahora vamos a coger el bus en dirección contraria a la comodidad, y vamos a devorar la vida un rato.
Vamos a quitarnos las gafas de sol y a mirarnos con descaro a nosotras mismas.
Al fin y al cabo, esto es un desafío, ¿no? Un trozo de tiempo que nos tele transporte a dondequiera que tengamos que estar, que mientras seremos jugadoras de sims autocontrol.

Que nos aborrezcamos, que encontremos todos esos rincones que nos encantan, que  no haya dios que nos pare, que las estrellas nos alhambren al pasar...

¡Vámos!


8 de septiembre de 2010

¿Qué haces esta noche?

Ha vuelto el fresquito matinal que tanto me gusta y mis vecinas ya tienen tema de conversación para rato en sus tertulias de ventana.

El otro día las estuve escuchando mientras desayunaba y una volvía a contarle a la otra lo ilusionada que está con su nuevo novio.
A mi su historia me parece maravillosa. Él usa sombrero,y cada vez que viene a recogerla, se lo quita para darle ese beso tierno en la mejilla que ella acoge con una sonrisa tímida. De vez en cuando la veo paseando del brazo de su enamorado, como tortolitos, y me hace una gracia la versión que al día siguiente cuenta vía patio de luces, realzando cada mínimo detalle de la cita... Pero es que la otra le da consejos y todo, puras quinceañeras.

Me parece algo precioso que el amor vuelva a ser motivo de vitalidad, de entusiasmo, de felicidad desbordante para mi vecina, que siempre me saluda sonriente, que siempre va más rápida que yo por la calle y cuyo novio le regala los ramos de flores más bonitos que he visto.
Casi 80 años en este mundo y aún les quedan caricias para exprimir al máximo la vida...

El final del camino es el principio si lo miras hacia atrás

6 de septiembre de 2010

Menos mal.

"A los utilitarios, utopistas, economistas y otros que le pregunten al poeta con qué riman sus versos, él responderá: el primer verso rima con el segundo, cuando la rima no es mala, y así sucesivamente.

-¿Para qué sirve?
-Sirve para lo bello. ¿No es bastante? Como las flores, como los perfumes, como los pájaros, como todo lo que el hombre no ha podido depravar con su uso.

En general, desde que una cosa se vuelve útil, deja de ser bella."



Teóphile Gautier








"La Medicina, el Derecho, el Comercio, la Ingeniería son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida pero la Poesía, la Belleza, el Romanticismo, el Amor son las cosas que nos mantienen vivos.


Que prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso"

31 de agosto de 2010

Like a Rolling Stone

Una vez probé a correr con los cordones desatados y no perdí ni un diente.  Me bebí un bote entero de Paidoterín descongestivo, para olvidar las penas y pude pisar charcos durante todo un invierno sin resfriarme. Otro día me tiré en plancha a la piscina mientras hacía la digestión y me sentó tan bien que me salí para tirarme otra vez.
Cuando tenía seis años, tenía claro que las cosas buenas de la vida son las que llevan el cartel del NO. Soñaba con ser una pirata, me hacía sombreros con papel de periódico y gritaba:

"Con diez cañones por banda
Viento en popa a toda vela
No corta el mar, sino vuela
Un velero bergantín..."

Hoy, al escuchar estos versos en boca de Leiva he vuelto a acordarme, y aunque sea por un día y tenga que alimentarme de peces de ciudad puedo seguir bebiendo ron y cantando, retando a duelo a esos capitanes de barco que llevan galones de mentira solo por presumir. Voy a desmedirme, que se me da muy bien.

¡Y que le den al mundo!, ¡que nunca me hace caso cuando le pido que pare!


26 de agosto de 2010

Ojalá me equivoque o... tenga arreglo.

Apoyada tras el cristal, tras las huellas de la inseguridad.
Mientras me vuelven a temblar las piernas.

Tengo tanto miedo y me doy tanto asco que ya no soy capaz de controlarlo. Rompo a llorar si no hay otro tema de conversación.


Miedo al futuro. Miedo a lo que se me viene encima. Miedo a no poder conseguirlo. A no estar convencida con lo elegido.

A verme frente a una mesa de despacho repleta de papeles. A trimestres de IVA sin más motivación que acabar cuanto antes. A haber dejado el micrófono y un mal sueldo por aquel puñado de porquería empresarial.
Y es que en tan solo 3 meses disipé el sueño de una niña que jugaba a presentar el magazine de la tarde.Sí, señores, me acabo de cargar la vocación de toda una vida. De mi vida. Por cobarde. Por dinero. Por miedo a comer de un subsidio. Por unas vacaciones seguras y por un horario de 8 a 3.




Me duele saber que estoy prostituyendo mi carrera profesional a cambio de monedas. ¿Sólo eso? O acabo de tirar por la borda mucho más. Por una cuantía mucho mayor a 30 monedas de plata.


Antes de haberme probado siquiera el traje de economista ya me ahoga desde el escaparate.

¿Qué hago yo calculando tantos por cientos si me derrito cada vez que un niño me sonríe? ¿Alguien podría hacerme el favor de explicarme para qué voy a estar 4 años haciendo derivadas y dilucidando sobre las causas de la crisis si me muero por padecer el mal del locutor?
Si todos mis referentes son periodistas. Si padezco de diarrea verbal. Si he pasado días enteros pegada a un libro. Si adoro todo lo que tenga letras y sea inútil. Si me encanta ir por el camino más largo para crearme mis loables discursos antisistema…
…para luego adherirme a él estudiando sus entrañas.

Si desde los 10 años cuando me preguntaban que qué quería ser de mayor, orgullosa, y con la mejor y más grande de mis sonrisas, decía:

periodista
.


¿Imbécil?
Infinitamente...




























¿Realmente es miedo o mi conciencia?

15 de agosto de 2010

Un centenar de entradas! =)




















¿Que hemos tenido recursos suficientes para escribir 100 entradas? ¡Venga ya!

Pero si hace cien entradas escuchaba Dragonforce, ¡y hasta me gustaba! Leía a Jorge Bucay y no lo encontraba empalagoso. Veía Los Serrano y me parecía la mejor serie del mundo...

Y ahora que me acuerdo... Hace cien entradas acababa de estar en Londres, acababa de cambiar completamente y no me había dado cuenta. Acababa de conocer a Elogio de la Locura y ni lo sabía.

En la primera de estas cien sandeces, me habría reído si me contaran que dos años después estaría escribiendo una entrada desde un ordenador dado en caridad por ser una cansina de las palabras y que la culpa de que continuara la tendría mi primer lector/comentador oficial, un profe de mates que apareció el primer día de clase con una camiseta de los Maiden.

Gracias a todos los que seguís leyéndonos y dejando comentarios, que ya sabéis que son nuestro combustible. Gracias, de verdad.