19 de diciembre de 2009

El frigopie


El frigopie no es un helado, es EL HELADO, corresponde a la familia de "los de leche" y se caracteriza por su evidente forma de pie, izquierdo o derecho, según el optimismo del consumidor.

Es el sueño de un niño en un día de verano, la melancolía de los adultos, el horror de las abuelas. El frigopie tiene derretismo precoz, mancha, pero es al agua, las madres no le temen y los niños se retozan en charcos sabor fresa.


El frigo pie es el abuelo de los helados, estaba ahí cuando todos llegaron, en un cartel de frigo de colores anaranjados que marcaba 25 pesetas... ahora que es más viejo y más sabio se ofrece a un precio bastante mayor, rondando el euro.

Siempre ha sido muy querido, ha estado rodeado de polos de hielo, de sándwiches de nata, de polos flash, de botellas de agua al borde de la explosión....

El frigopie es pobre, va descalzo, por eso sólo los niños saben ver todo lo bueno que hay en el.Cuando un niño quiere un frigopie lucha por el, tira del pantalón de su madre hasta romperle las costuras, llora, patalea, deja de respirar, ¡y cuando lo consigue...! se sume en la máxima de las tranquilidades, ya está a salvo, frigopie está con el y comienza el ritual. Para disfrutar de un frigopie se necesita de mucha experiencia, se nota cuando un niño sabe comérselo porque empieza por el dedo gordo, es el único que se muerde, todos los demás se chupan, a no ser que el niño sufra calor extremo y necesite de un enfriamiento rápido.


El frigopié fue el símbolo de mi infancia, me ayudó a cicatrizar cuando se me caían los dientes, me alivió de más de un disgusto, me quitaba el sudor cuando volvía de jugar, estaba ahí cuando lo necesitaba, nunca me falló, hasta que un día, me levanté y supe que había crecido, me acerqué al puesto de los helados y dije: deme un magnum. Se que lloraste frigopie, se que fue duro, pero tenía que dejar mi sitio a otro niño que debía conocerte. Siempre te recordaré.


Cuando los termómetros se desangran, desaparece el paro de los pañuelos y todas las calles parecen Bond Street, en invierno, cuando la lluvia bajo cero empapa los calcetines, una se acuerda del frigo pie...

3 comentarios:

Guillermo dijo...

Qué gran verdad.
Me gusta tu blog!

Mr. Kitsch dijo...

Salu2

En primer lugar, le agradezco a vuesa merced que haya visitado mi blog, el problema es que la entrada que comentó no era definitiva; por un fallo publiqué un borrador, pero ya está solucionado y, si tiene interés, puede verla completa.

En segundo lugar, me fascina ACTA EST FABULA, le he echado un ojo y pienso seguirlo con frecuencia. Espero que coincidamos en la blogosfera.

Un saludo! ;)

Manuel Amaro dijo...

Y sabe a petitsuisse!