19 de enero de 2010

Sí, hablaba de felicidad.

Correr, saltar, reír hasta parecer estúpido, no contener un grito de alegría...
No poder llevar las riendas de tus sentimientos, sentir como un caballo desbocado recorre tu cuerpo agolpándose en tus ojos...
No intentes hablar, solo vívelo...

Huir de aquello que te oprime lamiendo tus heridas,
caminar buscando un camino con el latido magullado.

Respirar tan hondo hasta creer que tus pulmones estallarán,
renovando ilusiones con vientos nuevos.

Soñar con que un día volverás,
despertaré y alli estarás...
solo fue una pesadilla me dirás
condenando la opresión al nunca jamás.

Dame alas para volar; no, mejor préstame un caricia
una vez más...
y entonces alcanzaré lo inalcanzable.

2 comentarios:

Guillermo dijo...

Cagonlaputa que nadie te comenta, con lo bien que escribes!
Sigue así que lo haces muy bien!

Elogio de la locura dijo...

gracias guille =)
un beso!