26 de agosto de 2010

Ojalá me equivoque o... tenga arreglo.

Apoyada tras el cristal, tras las huellas de la inseguridad.
Mientras me vuelven a temblar las piernas.

Tengo tanto miedo y me doy tanto asco que ya no soy capaz de controlarlo. Rompo a llorar si no hay otro tema de conversación.


Miedo al futuro. Miedo a lo que se me viene encima. Miedo a no poder conseguirlo. A no estar convencida con lo elegido.

A verme frente a una mesa de despacho repleta de papeles. A trimestres de IVA sin más motivación que acabar cuanto antes. A haber dejado el micrófono y un mal sueldo por aquel puñado de porquería empresarial.
Y es que en tan solo 3 meses disipé el sueño de una niña que jugaba a presentar el magazine de la tarde.Sí, señores, me acabo de cargar la vocación de toda una vida. De mi vida. Por cobarde. Por dinero. Por miedo a comer de un subsidio. Por unas vacaciones seguras y por un horario de 8 a 3.




Me duele saber que estoy prostituyendo mi carrera profesional a cambio de monedas. ¿Sólo eso? O acabo de tirar por la borda mucho más. Por una cuantía mucho mayor a 30 monedas de plata.


Antes de haberme probado siquiera el traje de economista ya me ahoga desde el escaparate.

¿Qué hago yo calculando tantos por cientos si me derrito cada vez que un niño me sonríe? ¿Alguien podría hacerme el favor de explicarme para qué voy a estar 4 años haciendo derivadas y dilucidando sobre las causas de la crisis si me muero por padecer el mal del locutor?
Si todos mis referentes son periodistas. Si padezco de diarrea verbal. Si he pasado días enteros pegada a un libro. Si adoro todo lo que tenga letras y sea inútil. Si me encanta ir por el camino más largo para crearme mis loables discursos antisistema…
…para luego adherirme a él estudiando sus entrañas.

Si desde los 10 años cuando me preguntaban que qué quería ser de mayor, orgullosa, y con la mejor y más grande de mis sonrisas, decía:

periodista
.


¿Imbécil?
Infinitamente...




























¿Realmente es miedo o mi conciencia?

6 comentarios:

Natalia... dijo...

No, Alea...es simplemente que la vida excede nuestras expectativas. Cuando yo era chica, quería estar entre animales en el Amazonas, o escribiendo a orillas del mar, o siendo doctora en una gran ciudad...Pero la vida me llevó por otros límites, por caminos paralelos, por laberintos intrigantes..y sabes? Nada de eso ocurrió, todos mis sueños quedaron en stand by porque tenía que sobrevivir, no esperaron mis sueños ni tenía tanto talento para surgir ni era tan brillante como para tener mi título de manera expres. Tuve que trabajar de muy jovencita, y en cosas que nada que ver con mi supuesta vocación...
Pero la vida me da revanchas, y aprendí a pasar los obstáculos y a encontrar la felicidad (o al menos intentarlo), haciendo lo que me toca...Por supuesto que hay una vida ideal, pero no te olvides que tb hay una real...
Y que nunca es tarde para nada...
Besos desde Argentina!

***Vanessa*** dijo...

No sé si es miedo o la conciencia, pero en el momento q se junte el miedo y la conciencia, intentarás volver atrás.
Besos!

Paula dijo...

Hola Alea, espero que no te gane el desánimo, que ese miedo casi visceral nuble tu futuro...
Un futuro que puede nutrirse de tu diarrea verbal, de una visión más humanista
Te cuento: mi carrera ideal habría tenido 50% de literatura y 50% de ciencia; a diferencia del Renacimiento, encontrar en estos días esa combinación me resultó imposible y la balanza se inclinó al pensar que como científica podría todos los días seguir disfrutando del mundo de las letras, enriqueciéndome, y que a la inversa sería más difícil
Por ello, simplemente te ofrezco una palabra de aliento, tienes todo a tu favor para ser una economista que ayude a marcar una diferencia ¡ánimos!

Paula dijo...

Perdón, Elogio de la locura, por confundirte con Alea, me engañó el subconsciente (y el ver debajo del "Posted on undefined undefined ..." de esta entrada el inicio de la entrada anterior "Posted by Alea in..."
Y aunque cambie la destinataria, mis palabras siguen siendo las mismas, acompañadas ahora de un retruécano que muchas veces me ha servido para salir adelante: El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda...
Date tiempo para pensar y sentir el cambio, gánale a la angustia...
Saludos, Paula

Elogio de la locura dijo...

Nada Paula, mujer!
Ojalá hubiera carreras al 50%
Ya me voy haciendo a la idea de que estudiando Economía se puede trabajar en la rama del Periodismo. Ahora solo me hace falta mucha suerte y que no me falten las ganas!!
Gracias ;)

Paula dijo...

Eso es... lo bueno de los túneles es que concentran la luz en la salida ¿no?
Además, a la suerte se le ayuda... y por lo poco que conozco de ambas, creo que el éxito es factible :D
¡Adelante!