5 de octubre de 2010

Kilómetros.


Sábado, 25 de septiembre de 2010.


Hoy, mi vida acaba de ponerse patas arriba para enfrentarse a una nueva etapa. Una nueva vida que renace de las cenizas de aquella que acabó hace apenas unas horas.

Quiero, de hecho, deshacerme de tantas cosas del pasado, que me pregunto si realmente quedará algo a salvo tras la quema. Pero es que, mientras hacía un repaso, has aparecido.
Impacientando mi conciencia. Haciéndome culpable de que esta nueva vida me haga olvidarte.De que, quizás, encuentre a alguien mejor. Alguien que me devuelva todo aquel amor que expiran mis pulmones cada vez que a cualquiera de mis neuronas se le ocurre hacerte protagonista de mis divagaciones.

Tengo miedo a que haya alguien mejor que tú. Sí, tengo miedo a obviarte.
Son tantas noches volviéndole la cara a otros asuntos, para dedicarte el tiempo que me permito como dulce de una severa dieta... Muchas de las veces más de lo acordado con mi yo cuerdo.

Mucho miedo a que exista alguien más perfecto que tú. ¿Pero… no consiste tu perfección en tu propia definición?
El nombre y apellidos de virtudes y defectos que te hacen único.

Eso es… único. Probablemente sea eso lo que me da miedo, saber que no encontraré a nadie aquí como tú. En definitiva, que no voy a encontrarte.
A lo mejor es miedo a tenerte un poquito más lejos para ceder al chantaje de las distancias, teniendo así una excusa para dejar que te vayas. A probar suerte en marcas de imitación.

Será, definitivamente, que ahora que estando un poquito más lejos se ha abierto un abismo entre nosotros y me da miedo encontrar únicamente recuerdos en esta parte del desastre.




Kilómetros que lloran recuerdos.


14 comentarios:

Natalia... dijo...

Que tristemente cierto es darnos cuenta del final de una etapa. Del comienzo de una nueva vida si "eso" que nos alimentaba el alma y el ego.
Resistir a ocupar ese espacio, saber que lo que fue no va a volver...

Muy buen texto...

A-Zeta (Certamen de microrelatos abierto a participación) dijo...

la vida es frustrante a veces..

Elena Lechuga dijo...

Increible. No pueo ni quiero extenderma más.

Tropiezos y trapecios dijo...

Hay Kilómetros detrás de cada uno de nosotros, kilómetros que lloran...y los que faltan :) Curiosamente, en medio de un Kilómetro y otro siempre se encuentra el miedo, que tiene las mismas letras, pero desordenadas :) Cuando cruces al otro lado...no mires atrás :)
Un beso preciosa!!!
Te sigo :)
Favole

***Vanessa*** dijo...

Ojalá encuentres a alguien mejor y dejes de tener miedo. Pero, si lo sigues viendo en tus sueños,será difícil porque no habrá ninguna distancia de por medio.
Besos!

Elogio de la locura dijo...

Afortunadamente al principio siempre queda la luz de la ilusion

Graciaaaaaaaaas mil a todos :D

San Carbajo dijo...

Lo peor de las separaciones es darte cuenta de lo especial que era la persona que tienes a tu lado. Ser consciente que cada persona es diferente y que no econtrarás a nadie como él/ella porque afortunadamente cada persona es un mundo. Sin embargo, cuando esos km que os separan carezcan de importancia. En tu carretera se cruzará otra persona totalmente diferente que te hará sentir lo que hacía tiempo te daba miedo a sentir.

un beso ^^

Elogio de la locura dijo...

Bufff... impresionante tu comentario San Carbajo!!
un besoo

Ehse dijo...

Me identifico plenamente, porque también yo he tenido ese mismo miedo a encontrar alguien mejor que ella; aunque en mi caso no fuesen kilómetros los que nos separasen.

Son embargo, a pesar de que sea único, o precisamente por eso, acabas encontrando algo mejor, un nuevo único que se convertirá en imprescindible.

Ahora que sé que se puede, lo que busco es precisamente encontrar a alguien mejor.

Un abrazo!

M. dijo...

No tengas miedo. Con el paso de los años te das cuenta de que nadie es imprescindible :)

Elogio de la locura dijo...

Sin conoceros y las fuerzas que dais :D

Tropiezos y trapecios dijo...

Supongo que yo viví con ese miedo también alguna vez y encontré a alguien mejor.

Tuve miedo de no poder olvidar, de seguir viendo su cara en cada nuevo recodo del camino. Pero llegó alguien mejor, me costó abrirle las puertas, pero lo hice. Porque a veces olvidar no es malo. Simplemente, necesario.

Un abrazo grande.

Oski.

Natalia Rodríguez Gosálbez dijo...

Me gusto mucho tu blog, te sigo me sigues?
Besooss (L)
http://thestylefashionfamous.blogspot.com/

Aneah dijo...

Acabo de descubrir el blog...genial!

Sé que hace un tiempo de esta entrada...espero que el suficiente para que el miedo se haya ido diluyendo con el paso del tic-tac y el de tus propios pies...

Esos km son jodidamente duros de superar (ya sea 1 o 1000, xq a veces puedes vivir al lado y que las almas estén separadas años-luz).

Sigue tirando de tu carro y será la propia distancia la que ayude a ver mejor nuevos horizontes ;)

(Fdo.: una que está pasando por algo parecido)