20 de julio de 2010

Aves de paso

Lo mejor de las casualidades es cuando son personas y se te plantan delante en el momento justo.
Es increíble cómo cualquier anomalía del sentido del ser se solventa con las personas que aparecen, sin más, con los bolsillos vacíos y las manos limpias a pesar de haber lidiado en tantas batallas como tú.
Cuando te hablan y te dicen justo lo que quieres oír, cuando te miran y lo hacen justo cómo tu querías, cuando saltan al vacío a la de tres, contigo, se te escapa una de las sonrisas del cajón de las verdaderas y te vuelves diáfano a sus miradas.
Podemos verlo todo, con todos sus colores, con todas sus formas, hasta donde se pierde el cielo. Somos libres de susurrar, de gritar, de cantar todo lo que se nos pase por la mente. Podemos tocar, tenemos el milagro de sentir...y eso no tiene sentido si estamos solos.
Recapacitemos, nos necesitamos, ya está bien de orgullos. Sólo somos gente, gente, con todo su sentido colectivo, situados todos, como si fuera a propósito, en un trozo de universo y en el mismo espacio de tiempo.La vida seguirá su curso, hasta Dios sabe cuándo, pero sólo nosotros formamos parte de ella ahora. ¿Vamos a desperdiciar la grandeza de esa casualidad?


"El universo sólo tiene sentido cuando tenemos con quién compartir nuestras emociones." Paulo coelho

1 comentario:

M. dijo...

No somos islas, todos necesitamos de los demás para aprender y enseñar.