13 de julio de 2010

Lo dijo un pulpo, no íbamos a hacerle el feo...

Hoy podría ponerme a criticar el patriotismo repentino de mis compatriotas. Podría abuchear a los catalanes que ayer llenaron su tierra de "Viva España" o a los que llamaban fachas a los que llevaban banderitas en las muñecas y ayer se las pintaban ellos en la cara.
También podría alardear de selección, elogiar a esos hombrecillos revienta-porterías (que no pechos) y los increíbles momentos de tensión, de emoción, de alegría incontenible que nos han hecho pasar, porque España llevaba toda la historia luchando por alzar la copa del mundo y por fin lo ha hecho, de la mejor manera. Con una plantilla de tíos incansables, humildes, buenos amigos. Unos tipos que han apostado por el juego limpio y por la amistad y por los besos.
Podría ponerme a enumerar la cantidad de personas que hubieran dado lo que fuera por celebrar la victoria o cuantos futuros futbolistas querrían haber sido Iniesta en ese minuto 117, Puyol en aquel córner o Casillas, simplemente Casillas...
Podría mencionar "Las lanzas" de Velázquez y recordarle al mundo entero que Holanda se ha vuelto a rendir ante nosotros...


Pero me quedaría corta. Ahora cada vez que escucho la palabra CAMPEONES me pongo nerviosa. Somos los mejores en el deporte rey y nos hemos olvidado por fin de los conflictos y las divisiones para subirnos al mundo, que ya es nuestro, porque tiene forma de pelota.

2 comentarios:

M. dijo...

Me encantó el texto, super emotivo :)

Nada por aquí, nada por allá. dijo...

Felicidades! :)a celebrar por lo que queda de año :D jaja o eso haría yo al menos, cuídate, éxito!